Una mujer desnuda en la Sagrada Tribu del padre Almanza (episodio 23)

04.02.2021

Ángel Gabriel había calculado cuanta gasolina le quedaba para seguir volando y aunque la cantidad gastada desde que se quedó solo no representaba ni un cuarto de la reserva era un punto a tener en cuenta pues tenía límites y se acabaría la libertad de sus vuelos. El avión funcionaba bien pero no podía precisar hasta cuando y todo esto lo hacía pensar que debía elaborar un plan para irse de allí. 

Nada sabía con seguridad de un mundo en las ciudades y campos civilizados de Colombia que no fuera lo que había aprendido en libros y en conversaciones con Angelina. Cada vez que enfrentaba en su mente el hecho de dejar la selva un sentimiento de temor que no podía explicar le llenaba la mente. Ya se había cumplido el luto por la madre y podía pasarse hasta un día sin recordarla. 

Ahora el contacto radial con Pedro y su tribu había absorbido un poco su atención. Pensaba con asombro en la novia que le habían asignado y a la vez le hacía feliz tener una mujer. Sin embargo, cuando se imaginaba a esa gente no se atrevía a asumirlo como real. Tenía la sensación de que era como un cuento de los libros que su madre había sacado del librero del Jefe y que él devoraba en una tarde.

Acostumbrado a la soledad no se deprimía pero se excitaba mucho y hasta dejaba de dormir cuando pensaba en las cosas más allá de lo que fuera el proyecto. Pilotear lo relajaba. Subir por las nubes y sobrevolar la inmensidad de la selva lo hacía sentirse poderoso. Pero de hacerlo todos los días muy pronto no tendría combustible. 

La revisión mecánica de aquel aparato le decía que estaba en buenas condiciones pero, como decía su capitán, todos los aparatos se rompen y cuando se rompe un aeroplano se pueden perder los que van adentro. También pensaba en los guerrilleros que podían disparar y tumbarlo. Ángel se dio cuenta de que su vida allí tenía límites, algo en lo que no había pensado todavía. En este punto llegó a una conclusión: No podía estar solo toda la vida.

Se encontraba en estos pensamientos cuando recordó que la madre le había dicho que leyendo la Biblia podía encontrar regocijo para su espíritu en caso de sentirse triste. Él no estaba triste pero por primera vez sintió que esto podía suceder, sabía que podía colapsar en cuanto no pudiera volar más. Hizo un plan en su mente: Leería la Biblia todos los días y sobre todo esa parte que decía que el Mesías llegaría otra vez a este mundo para juzgar a los vivos y a los muertos. También exploraría aquella laptop que tanto le interesaba pues la había puesto allí y no la había vuelto a tocar. Vería a su prometida mañana y si le gustaba haría un plan para rescatarla. A propósito, todo estaba enredado, por ejemplo los de Pedro estaban esperando al Mesías y le agradecían la señal. Si no sabían ni lo que era un radio intercomunicador ¿cómo podían agradecer una señal? ¡Claro! Era otra de las confusiones del Apóstol y su gente ¿cómo es que no había pensado con más profundidad? Ellos creían que el Mesías estaba ya en la Tierra. Si no hubiera pensado en la Biblia no se hubiera dado cuenta. Con las cosas de Dios no se juega. Mañana mismo le diría a Pedro que... pero entonces para Pedro él era un enviado de Dios. Cierto, en los primeros días le decía Arcángel Gabriel. No sé quién es ese tal Arcángel pero debe ser algo relacionado con la Biblia. Estas gentes aunque hablan español no saben ni lo que es un avión. Ellos creen que soy un ángel de verdad ¿de qué lugar dijeron que habían venido? No me acuerdo, tengo que preguntarle... En este punto de meditación se dispuso a despegar.

Ángel Gabriel voló directo al caserío ¡Tenía tanto deseo de ver a su prometida! No miraba nada a su alrededor como otras veces. Quería imaginarse a la muchacha pero no podía. Buscó en los recuerdos de mujeres allá en el campamento de la guerrilla pero eran borrosos. Vio a lo lejos la colina y aparecieron los primeros lugares cultivados por los miembros de la tribu. Enrumbó hacia el poblado y vio de lejos la plaza y un punto solitario en el mismo centro. Tenía que ser ella. Empezó a acercarse volando en círculos cada vez más concéntricos. Estudiaba como hacer un vuelo rasante. Para lograrlo tendría que pasar casi tocando los techos de las casas.

Miró desde lo alto la figura humana y desde esa distancia no se podía percibir nítidamente pero era hacia donde se dirigiría ahora. Bajó tanto que casi tocaba las copas de los árboles. Cuando ya estaba encima de los techos la sorpresa fue enorme ¡En medio de la plaza había una mujer desnuda que lo miraba y sonreía! En unos segundos pasó sobre ella y vio un cuerpo perfecto. Se elevó y siguió recto, necesitaba tiempo para sobreponerse de la sorpresa. No creía estar equivocado su novia era bella, pero ¿por qué estaba desnuda?

Ángel volvió a girar hasta encontrar el punto para entrar rasante. Se propuso pasar a una distancia del suelo en que pudiera percibirla claramente. Ya era un piloto de mucha experiencia y sabía que lo lograría. Vio a distancia la plaza y en ella el punto humano. Fue directo hacia ella. Era un día sin viento y eso le favorecía para hacer esta maniobra. Cuando casi tocó el techo de la casa por donde volaba sabía que tenía que mirar con agudeza pues eran sólo unos escasos segundos de visión. Efectivamente, la hermosa muchacha con toda su desnudez estaba acostada boca arriba sobre el césped. Lo que copió en su memoria fue como una foto nítida de una figura femenina de senos perfectos que contrataban con una estrecha cintura y a su vez armonizaban con sus anchas caderas. Al elevarse siguió nuevamente en línea recta por un rato concentrado en la imagen de ella. Era lo más bello que sus ojos habían visto.

Ángel Gabriel siempre piloteaba en el asiento derecho. Así se sentía más confiado. Tenía la sensación de que el capitán estaba sentado donde habitualmente lo hacía cuando compartían aquella nave. Decidió pasar por la izquierda de la muchacha para girar la cara y verla por la ventanilla. Así pudo bajar lo suficiente sin temor a que por un error la hélice fuera a hacerle daño. Sacó el tren de aterrizaje para tocar tierra con las ruedas en caso de que exagerara. Si esto sucedía se elevaría con tiempo para no chocar con las viviendas o los árboles más adelante. La joven estaba totalmente tendida boca abajo y una hermosa cabellera casi tocaba unos prominentes glúteos que eran signo del carácter escultural de su anatomía. Eso lo pudo ver de frente. Cuando viró la cara el pelo con el aire de las aspas se arremolinó como si fuera una graciosa animación y le dio mucha belleza al espectáculo.

Al salir de esta imagen animada trepó rápidamente y la arriesgada maniobra fue un éxito casi acrobático. Al volar recto ahora hacia lo que fue el proyecto se sentía un hombre dichoso de tener una novia tan hermosa. Ni por un momento pensó en la distancia que lo separaban físicamente ni en las dificultades que tendría para verla ¡Tenía una prometida, no estaba solo!

En la sagrada tribu el Padre Porfirio temprano había ordenado que todos los varones estuvieran fuera del poblado capital. El mismo cura estaría en su gruta. Las mujeres escogidas la colocarían en el césped de la plaza pública central y se apartarían para que no hubiera confusión. La muchacha recibió todas las instrucciones. Este era un pueblo de mucho pudor relacionado con la religión pero el sacerdote había dicho que los ángeles eran diferentes y por tanto debían ver a su novia tal como el Creador las habías hecho. 

Me gustaría que leyera esta novela de amor y aventura que escribo para ti. He puesto todo mi amor y horas de dedicación pero acepto las criticas o agradezco cualquier otra opinión que puedas escribir en la caja de opiniones que se encuentra más abajo.

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