Pintalabios

27.06.2021

El emprendimiento industrial y el desarrollo de la química de los productos cosméticos ha dado lugar a un amplio espectro de los pintalabios los cuales se pueden presentar en una gran variedad: brillosos, cremosos, mates, con decoraciones, hidratantes, y hasta con distintos olores y sabores.

Los estudios históricos y arqueológicos nos hablan de alrededor de 5000 mil años de uso y que ya se usaban en Mesopotamia. Las técnicas eran muy diferentes a las de nuestros días y posiblemente no estuvieran al alcance de las mujeres de las clases bajas. Por ejemplo, se trituraban joyas semipreciosas y el polvo se ponía en los labios y alrededor de los ojos.

Otras civilizaciones posteriores, más documentadas nos dicen también de su amplio uso. Cleopatra tuvo su pintalabios hecho de escarabajos y carmín triturados, que tenían un pigmento rojo profundo.

La observación de tribus que en nuestros días viven en comunidades aisladas del actual desarrollo nos hace pensar que los labios femeninos son una preocupación estética generalizada en todos los tiempos.

No es extraño pensar que los labios estén en el foco de la conciencia colectiva si tenemos en cuenta la gran cantidad de terminales nerviosas que poseen, ser la parte visible de la comunicación oral y sus diversos usos, entre ellos, algunos relacionados íntimamente con emociones amorosas como el beso.

Ya en tiempos más cercanos la reina Isabel I en el siglo XVI puso de moda los labios muy rojos en contraste con la cara pálida. Para ese tiempo ya se usaba la cera de abeja con pigmentos rojos de origen vegetal.

En el siglo XX fue el cine el principal promotor de los pintalabios, obteniendo un gran auge que fue respaldado por los logros de la aplicación industrial de la Revolución Científico Técnica.

El uso de los pintalabios por personas con conocimientos estéticos de la aplicación de las leyes ópticas de los colores e intensidades puede lograr cambios de apariencia más allá del color simplemente. Por ejemplo, se puede lograr que los labios grandes se vean más pequeños o al revés.

La decoración de los labios tiene consecuencias eróticas ya que implican la sensualidad sobremanera. Los colores pueden ser muy variados y casi todos codifican de alguna manera mensajes estéticos.

Las actuales ofertas de mercado van más allá de la propuesta visual y pueden aportar olores y sabores para hacer mucho más provocativa una de las funciones de los labios: besar.

La industria de los pintalabios

Aunque el análisis del comercio de los pintalabios merece un estudio especial en este momento en que la gente usa una máscara por asunto de salud sí son importantes los datos que se recopilaron antes porque en algún momento muy cercano ya volveremos a la normalidad.

El sitio web BBC News Mundo en un artículo del 2018 nos habla de que la compra de creyones labiales ascendía cada año a 8000 millones de dólares estadounidenses. Esto es una cifra enorme para un solo producto que por demás no es tan costoso.

Connotaciones religiosas y políticas

La principales y más grandes religiones presentaron prohibiciones de la costumbre de pintarse los labios y en los que son hoy los países más desarrollados hubo tabúes que fueron derrotados por la rebeldía y valentía de las mujeres con liderazgo.

En la segunda guerra mundial lejos de reprimirse el uso de colores en los labios se estimuló y hasta fue uno de los productos que no se racionalizaron en Inglaterra pues el hecho de que las mujeres estuvieran hermosas era una garantía de mantener la moral alta antes semejante situación.

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